Diabetes tipo 2

 

Es el tipo más común de diabetes, muchos no conocemos el riesgo que tenemos de tenerla. La diabetes tipo 2 es más común en afroamericanos, latinos, indígenas americanos, en los estadounidenses de origen asiático, los nativos de algunas islas del Pacífico como Hawái, pero sobre todo entre las personas mayores.

Aunque no existe cura para la diabetes de tipo 2, bajar de peso, comer adecuadamente y hacer ejercicio con regularidad pueden ayudarnos a controlarla. Cuando esto no es suficiente es muy probable que necesitemos medicamentos o tratamiento con insulina.

La diabetes tipo 2 empeora con el tiempo, así que al principio podemos no necesitar medicamentos, pero probablemente los necesitemos en el futuro.

En la diabetes tipo 2 nuestro cuerpo no produce suficiente insulina o las células no usan la insulina necesaria para usar la glucosa como fuente de energía, es la llamada resistencia a la insulina. Cuando la glucosa se acumula en la sangre en vez de en las células, se pueden producir complicaciones, por ejemplo, las células pueden quedarse sin energía, y, con el tiempo, los altos niveles de glucosa en sangre pueden causar daño en nuestros ojos, riñones, nervios y corazón.

Tratamiento

La diabetes tipo 2 se trata con medicamentos que pueden ser orales, dependiendo del nivel de glucosa en la sangre; con insulina, y con cambios en nuestro estilo de vida.

Algunas personas con diabetes tipo 2 pueden controlar su glucosa en la sangre gracias a una buena alimentación y haciendo ejercicio con regularidad.

Otras deben tomar medicamentos orales o insulina para alcanzar el nivel de glucosa ideal. 

Quién tiene más riesgo de tener diabetes tipo 2

La probabilidad de que desarrollemos diabetes tipo 2 depende de una combinación de factores de riesgo, como el factor genético, que no podemos controlar, y nuestro estilo de vida, que tiene que ver con lo que comemos, la actividad física y el peso, que sí podemos controlar.

Tenemos más probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 si:

  • Tenemos sobrepeso u obesidad.
  • Tenemos más de 45 años de edad.
  • Tenemos familiares diabéticos.
  • Tenemos presión arterial alta.
  • Tenemos un nivel bajo de colesterol HDL o el llamado bueno, o un nivel alto de triglicéridos, o ambas cosas.
  • Tuvimos diabetes gestacionalo tuvimos un hijo que pesó más de 4,5 kilos.
  • Somos sedentarios.
  • Somos afroamericanos, latinos, indígenas americanos, estadounidenses de origen asiático, nativos de Alaska o de algunas islas del Pacífico como Hawái.
  • Tenemos antecedentes de enfermedades del corazón o de ACV, accidentes cardiovasculares.
  • Tenemos depresión.
  • Tenemos ovario poliquístico.
  • Tenemos acantosis nigricans, zonas de piel oscura, gruesa y aterciopelada alrededor del cuello o las axilas.
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