Cuando el dolor no para

El dolor es la respuesta del cuerpo cuando presenta algún daño y es producida cuando los receptores de los nervios (nociceptores) se activan por alguna lesión, golpe o enfermad, generando en el organismo cambios químicos que indican que el tejido se está dañando. Cuando los nociceptores son activados, envían una señal que llega al cerebro a través de la medula espinal y es interpretada como dolor.

En muchas ocasiones este dolor se vuelve constante y obliga al paciente a buscar diferentes médicos que logren un diagnóstico acertado de la patología y las opciones para manejarlo.

Dolor Crónico
Los seres humanos presentan diferentes tipos de dolor, algunas veces pueden durar poco tiempo o más de 24 horas y en otras oportunidades este dolor puede ser persistente, agudo e incurable. El primer paso para poder sanar el dolor crónico es realizar un adecuado diagnóstico, con el cual se podrá brindar un tratamiento adecuado.

Se denomina dolor crónico cuando su duración es prolongada, generalmente causado por una enfermedad o lesión y puede ser catalogados en dos clases según las causas, sensaciones y tratamientos en: nociceptivo o neuropático. El dolor neuropático se puede manejar con terapia de neuroestimulación, también conocida como estimulación medular eléctrica (SCS).

cómo manejarlo
Este dolor es de difícil manejo pues varía mucho de acuerdo a las condiciones físicas y mentales de las personas y adicionalmente, depende de lo que ocasiona el dolor. Un dolor puede ser igual en dos pacientes, pero el tratamiento completamente distinto debido a los demás factores que hacen parte del desarrollo de la patología.
Existen muchas condiciones de dolor crónico para las cuales no existe cura, por eso su manejo se concentra en procurar el más acertado manejo del dolor y buscar alternativas de alivio acordes con cada paciente en particular. No existe una sola fórmula o manejo acertado y universal para mejorar los síntomas del dolor crónico.
Los médicos especialistas en dolor están formados académicamente para diagnosticar y tratar efectivamente a las personas que presentan dolor crónico y se rodean de equipos multidisciplinarios conformados por enfermeras, psicólogos, siquiatras, fisioterapeutas, etc., con los cuales buscan brindar el mejor y más acertado tratamiento a quienes lo padecen.
Los prestadores médicos de este servicio están en constante capacitación para conocer lo último en tecnología, medicamentos y adelantos sobre esta patología, pues constantemente se requiere de actualización para poder brindar el mejor servicio para esta dolencia tan difícil de tratar.

Tratamiento médico
Los especialistas en manejo de dolor crónico practican un tratamiento reconocido como: Continuo, que consiste en aplicar terapias de acuerdo a unos niveles que inician de forma moderada con ejercicios, terapia, etc. En caso de que el dolor persista se van implementando otras técnicas más avanzadas para el alivio del dolor entre las que se pueden incluir bloqueos nerviosos, cirugías, etc.
manejo del dolor crónico se produce con una combinación de terapias médicas, fármacos y técnicas psicológicas.

Existen tres niveles en este tratamiento y de acuerdo a su patología el médico decidirá cuál se debe aplicar.

Terapias de nivel uno

Estas terapias son aplicadas cuando el tratamiento al dolor es moderado.

Ejercicio: programas de ejercicios ligeros como caminar o rutinas de cardio ligeras. Este tratamiento estimula la liberación de endorfinas (analgésicos del organismo). adicionalmente permite fortalecer músculos, mejorar la flexibilidad, reducir el estrés, entre otras.

Analgésicos: uso de analgésicos sin receta como acetaminofén o de antiinflamatorios para calmar el dolor.

Terapia de rehabilitación: para disminuir el dolor es muy útil realizar fisioterapia, masajes medicados, quiropráctica, entre otras técnicas.

Estimulación eléctrica transcutánea (TENS): con esta técnica se aplica electricidad a las terminaciones nerviosas a través de electrodos que se ubican en las zonas de dolor. Esta técnica además disminuir el dolor estimula la liberación de endorfinas que son las encargadas de producir sensación de bienestar.

Modificación del comportamiento: el dolor crónico produce una gran carga psicológica y a la forma como las personas responden al dolor, es por esta razón que una adecuada terapia de conducta y cognitiva permite que el paciente aprenda nuevas técnicas para soportar el dolor crónico. También le sirve para aprender técnicas de visualización y relajación.

Se considera dolor crónico al que se prolonga por seis meses o más e impide la realización de una vida normal. Un tratamiento adecuado entre médicos especialistas en dolor y psicólogos son la mejor opción para mejorar esta enfermedad.

Terapias de nivel dos

En este punto se realizan procedimientos para el dolor que tienden a ser más intensivos.

Bloqueos nerviosos: en este método se aplican analgésicos locales o esteroides en los nervios que producen el dolor. Estos bloqueos generan un alivio temporal del dolor por el adormecimiento de la zona y la reducción de la hinchazón en los tejidos que están cerca al nervio afectado.

Opioides sistémicos: los analgésicos compuestos de opioides son recetados cuando ninguna de las terapias del primer nivel ha dado resultado, pues son eficaces para aliviar dolores muy intensos.

Neurólisis: Con este procedimiento se aplica un compuesto químico a temperatura muy alta para evitar que el nervio afectado envíe señales al cerebro indicándole el dolor.

El dolor es la detección por parte del organismo de lesiones o enfermedades. El dolor se puede aliviar rápidamente con analgésicos y sin consecuencias graves, pero cuando el dolor es muy fuerte, de causa desconocida y no cesa, lo mejor es acudir de inmediato al médico para descubrir qué es lo que lo está causando.

Terapias de nivel tres

Cuando el dolor crónico es resistente a todas las terapias, los médicos tratantes pueden contemplar la aplicación de técnicas más fuertes para aliviarlo, estas pueden ser:

Cirugía: se puede realizar una operación quirúrgica para corregir o reparar una lesión producto de enfermedad, mala posición o defecto anatómico. También se puede aplicar para bloquear las trasmisiones de dolor que realiza el nervio afectado al cerebro.

Neuromodulación: este procedimiento consiste en aplicar terapias implantables para el manejo del dolor. En este tratamiento se incluye la administración de medicamentos o bombas de fármacos y la neuroestimulación conocida como estimulación medular eléctrica o SCS.

Neuroablación: con esta técnica se bloquea quirúrgicamente y de manera permanente el trayecto nervioso al cerebro destruyendo nervios y tejidos que provocan el dolor. Algunos procedimientos utilizados son la cordotomía (se extrae un tramo de la médula espinal); la rizotomía (destrucción de un nervio específico cerca de la médula espinal); y la talamotomía (con energía de radiofrecuencia se calienta y destruye las células específicas en zonas profundas del cerebro).

El dolor es sicologicamente y físicamente estresante, su presencia puede causar frustración e irritación en quien lo padece y alteración en las relaciones con quienes le rodean. Es indispensable para el manejo del mismo que vaya a donde su médico de cabecera e inicie los procedimientos para tratarlos.
Evite como en todas las enfermedades auto medicarse, pues esto puede ser peor para su enfermedad.

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